{"id":1636,"date":"2016-05-27T21:15:42","date_gmt":"2016-05-27T20:15:42","guid":{"rendered":"https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/?p=1636"},"modified":"2016-05-27T21:20:05","modified_gmt":"2016-05-27T20:20:05","slug":"el-mosquito-de-las-injusticias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/?p=1636","title":{"rendered":"El mosquito de las injusticias&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/?attachment_id=1637\" rel=\"attachment wp-att-1637\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/525598_10150757975691772_203662056_n.jpg\" alt=\"525598_10150757975691772_203662056_n\" width=\"940\" height=\"628\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1637\" srcset=\"https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/525598_10150757975691772_203662056_n.jpg 940w, https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/525598_10150757975691772_203662056_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/525598_10150757975691772_203662056_n-768x513.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/p>\n<p>   Sac\u00f3 al mosquito de la cajita para que le picara donde siempre, en donde m\u00e1s le dol\u00eda, en el alma. Cuando lo vio venir ella no imaginaba que iba a dolerle tanto, e hizo que le estallara su ogro interno, el de su furiosa impotencia, que derram\u00f3 caudales que ten\u00eda apresados. Y ese mosquito se los record\u00f3 de forma cruel, \u00bfqui\u00e9n lo sac\u00f3 esta vez?, no lo sab\u00eda, pero era el mosquito venenoso de siempre; el mosquito de las injusticias.<\/p>\n<p>   Pasaron d\u00edas hasta que ella pudo hablar de ello, y cuando ayer, ya en su Isla, fue a la playa y aunque no pudieron ayudarla a ba\u00f1arse le prestaron una de aquellas preciadas sillas anfibias para estar m\u00e1s c\u00f3moda, volvi\u00f3 a ver al mosquito revoloteando a su alrededor. Esta vez no le pic\u00f3, pero hizo que volviera a sacar sus garras, su pluma, para contar otra injusticia m\u00e1s que le hab\u00eda pasado el fin de semana, cuando se hab\u00eda atrevido a ir de viaje con sus amigas, pues a\u00fan so\u00f1aba que pod\u00eda ser como una m\u00e1s.<br \/>\n   Segu\u00eda siendo una ilusa, ella jam\u00e1s podr\u00eda ser como una m\u00e1s; el mundo contin\u00faa marcando diferencias y sobre todo imponiendo barreras sociales para todas las personas que tengan alguna discapacidad, en este caso para las que tengan una discapacidad f\u00edsica, como es el caso de ella.<\/p>\n<p>   El s\u00e1bado hab\u00edan decidido ir a la playa, pero en la zona estaba todo nublado, una l\u00e1stima porque si no hubiera sido as\u00ed se habr\u00edan quedado donde les hubieran dado una silla anfibia para ella y les habr\u00edan facilitado el d\u00eda de playa. Pero decidieron recorrer kil\u00f3metros y kil\u00f3metros, con el coche de un amigo que las acompa\u00f1\u00f3 y ayud\u00f3 todo el fin de semana, hasta el sur soleado de Gran Canaria, y fueron a la gran famosa y tur\u00edstica Playa del Ingl\u00e9s, convencidas de que en el puesto de la Cruz Roja   les ofrecer\u00edan la ayuda necesaria o por lo menos les dar\u00edan las facilidades oportunas para disfrutar juntas del d\u00eda  de playa. Pues no. Todas se equivocaron. Dos de sus amigas se acercaron a preguntar, y el chico que estaba all\u00ed les dijo que no pod\u00edan ayudarles por que para ello ten\u00edan que haber solicitado el servicio un d\u00eda antes pues ten\u00edan que organizarse. Sus amigas se extra\u00f1aron ante tal respuesta, <em>ya que a su lado aguardaban dos sillas anfibias que deseaban ofrecer su ayuda a las personas que las necesitasen para salir y entrar del agua, y no permit\u00edan que la ayudaran a ella,<\/em> adem\u00e1s de ese chico luego vinieron m\u00e1s en todo terrenos pero que no pod\u00edan otorgar ni diez minutos en ayudarlas, cuando ese es el fin de su trabajo. Ella iba en total con 4 amigos, y tampoco les prestaron una de esas dos preciadas sillas para que pudieran manipularla mejor a la hora del ba\u00f1o o por lo menos para que pudiera estar m\u00e1s estable en la arena. No, las preciadas sillas quer\u00edan mantenerlas guardadas y que no cumplieran su funci\u00f3n.<\/p>\n<p>   Estaba claro que no le permit\u00edan pensar como un persona m\u00e1s,<strong> no pod\u00eda improvisar como cualquier persona caminante y decidir ir a la playa.<\/strong> Le irritaba que fuera as\u00ed, le irritaba cada vez que o\u00eda esas palabras que dicen que todos somos iguales. Mentira. El mundo no est\u00e1 preparado para las personas como ella.<br \/>\n   -Molestamos a la sociedad, les estorbamos\u2026 \u00bfAcaso no se dan cuenta que le puede pasar a cualquiera en cuesti\u00f3n de segundos? -se preguntaba.<\/p>\n<p>   A pesar de todo, como siempre, decidieron seguir adelante e ir todos a pasar el d\u00eda en la playa. Ella estaba rabiando y para pasar el mal trago pidi\u00f3 a sus amigas que dejaran de hablar del tema, pues quer\u00eda seguir disfrutando del fin de semana con ellas, y ya notaba c\u00f3mo el agotamiento se le iba acercando hasta llegar al alma, era el veneno de ese maldito mosquito que esa vez no vi\u00f3 llegar, el mosquito de las injusticias\u2026<br \/>\n   Hasta se ba\u00f1aron todos, entre sus cuatro amigos la llevaron en peso hasta el agua, y miren que ella peque\u00f1a y delgada no es; es grande y no ligera. Bueno, vale; ella soy yo. El ba\u00f1o fue muy divertido, mucho, y placentero para mi cuerpo dolorido. Ya la salida hasta mi silla de ruedas no fue nada divertida, fue todo lo contrario, una muy dura odisea.<\/p>\n<p>  <strong> \u00bfUstedes se imaginan ir a la playa y tener que llamar para pedir cita y poder daros un ba\u00f1o?<br \/>\n<\/strong>   Pues esta, como tantas otras cosas, las tienen que pasar personas como yo en nuestro d\u00eda a d\u00eda. El veneno del la picadura del mosquito de las injusticias corre por nuestras venas. Espa\u00f1a es el pa\u00eds con m\u00e1s injusticias de la Uni\u00f3n Europea, y las personas de nuestro colectivo tenemos una gran parte de ese porcentaje, y si ya contamos dentro con personas que sufrimos una enfermedad rara, apaga y v\u00e1monos.<\/p>\n<p>                                                                          <em>Mery                <a href=\"https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/?attachment_id=1624\" rel=\"attachment wp-att-1624\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mariapinobrumberg.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/EL-M\u00cdO-150x132.png\" alt=\"EL M\u00cdO\" width=\"150\" height=\"132\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-1624\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sac\u00f3 al mosquito de la cajita para que le picara donde siempre, en donde m\u00e1s le dol\u00eda, en el alma. 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